La cirugía de afinamiento de la punta nasal, aunque suele ser segura y eficaz cuando la realizan cirujanos experimentados, conlleva ciertos riesgos que los pacientes deben conocer. Entre ellos, la posibilidad de hinchazón y hematomas prolongados, sobre todo debido a la compleja anatomía y a la limitada irrigación sanguínea de la punta nasal. Existe la posibilidad de que se produzcan asimetrías o irregularidades en la forma nasal, que pueden requerir una cirugía de revisión. Pueden producirse cambios en la sensibilidad de la piel, como entumecimiento o hipersensibilidad, alrededor de la punta nasal y la columela. En algunos casos, el uso de injertos de cartílago (de la oreja, como en este caso) puede hacer que el injerto se vea, se deforme o se reabsorba con el tiempo. Por último, los pacientes deben ser conscientes de que los resultados pueden seguir evolucionando durante un año, y no puede garantizarse una simetría perfecta.